¡Wonder Woman finalmente ha llegado! Vaya que ocupaba mi dosis de película de superhéroes antes de que el año terminará. Han salido otras películas a lo largo del año, pero seamos honestos, no eran de la misma calidad. 

En esta secuela dirigida nuevamente por Patty Jenkins, situada en medio de los años 80 durante la Guerra Fría, Diana/Wonder Woman (interpretada por Gal Gadot) sigue actuando como una heroína salvando vidas de todas las edades y de cualquier situación peligrosa. Esta vez tendrá que enfrentarse con el empresario petrolero Maxwell Lord (interpretado por Pedro Pascal). También cruza caminos con Barbara Minerva (interpretada por Kristen Wiig) quien también será un rival para Diana cuando se convierta en Cheetah. Afortunadamente podrá contar con la ayuda de Steve Trevor (Chris Pine también regresa a interpretar al personaje), su novio de la primera película quien se supone que había fallecido.

En primer lugar, lo mejor de esta película es Gal Gadot una vez más interpretando al personaje y haciendo un excelente trabajo en eso. Siempre me ha parecido que Gadot sabe como balancear el encanto que el personaje tiene sobre el resto de los personajes, su sentido de honor y autoridad como un símbolo de justicia, y la fortaleza de una guerra experimentada. En esta ocasión, ella agrega una lucha emocional a esa mezcla. Personalmente, pude empatizar con ese deseo de querer estar con la personas que amas y no querer dejarla ir. Eso convierte a Wonder Woman en un personaje más identificable porque pasa de ser una diosa a una humana, como el resto de nosotros.

El encanto de Chris Pine convierte a Steve Trevor en un personaje muy agradable y entretenido, por eso me alegra que pudieran encontrar una manera de traerlo de regreso que fuera lógica y que no arruinara su sacrificio. Me encanta la dinámica entre Gadot y Pine, en esta ocasión los roles han sido invertidos. En la primera película Steve era guia de Diana en el mundo de los humanos; ahora es Diana quien es la guía para mostrarle de qué maneras ha cambiado su mundo.

Por el lado de los malos, esta secuela mejora mucho en ese departamento en comparación con la primera película. Una de las cosas que la película hace bien con sus villanos es que los hacen lo suficientemente empáticos para poder entender sus motivaciones y que no terminen como los típicos personajes de caricaturas viejas que quieren conquistar/destruir el mundo.

Kristen Wiig es muy buena en el papel de Barbara Minerva. Honestamente, yo nunca he entendido como el personaje de Cheetah terminó siendo la archienemiga de Wonder Woman, pero esta película puede explicarte muy bien como el personaje llega a ese punto. Creo que es un personaje con el cual muchas podrán identificarse, y sobretodo pueden llegar a entender porque decide tomar el camino de una supervillana. De todas las actuaciones en la película, la de Wiig era la que más me interesaba ver porque quería ver si era capaz de darle vida a un villano ya que ella es mejor conocida por su comedia. A mi en lo personal no me disgusto tanto el CGI del personaje, listo lo dije.

Soy un gran fan de Pedro Pascal y me encanta el trayecto que su carrera está teniendo en estos momentos. Como ya se mencionó antes, se entienden las motivaciones del villano. Pascal hace un gran trabajo al caminar esa delgada línea entre interpretar al personaje como un hombre desesperado y excéntrico, y un padre amoroso. Tomando en cuenta como el personaje es interpretado en los cómics, si pareciera que la historia va por el mismo camino, pero la verdad quede sorprendido con la decisión final de cómo adaptar a este personaje. 

Patty Jenkins logra hacer que se sintiera como una película hecha en los 80. Se siente por medio de la paleta de colores utilizada en pantalla, el vestuario que los actores llevan puesto, e incluso algunas referencias a películas de superhéroes de esos años. De verdad supo como sacarle provecho de la época en la que su historia estaba situada. 

Hay dos escenas que adaptan elementos populares de los cómics y del personaje, que cuando las vi en la pantalla se me erizó la piel y pensé «esa es Wonder Woman». Están muy bien filmadas y además infunden emociones muy fuertes al verlas. Después de aprender más sobre la historia personal de la directora, entiendes y tiene perfecto sentido por qué esas escenas se ven y se sienten de esa manera.

Algo que muchos han criticado es la historia de la película describiendola como muy desordenada y cliché. 

Hay un par de elementos que ya se han visto antes en una película de superhéroe y entiendo la crítica. Uno tiene que ver con el personaje de Barbara, pero yo si siento que funciona bien con ese personaje. El otro elemento, que curiosamente suele aparecer en la segunda película de superhéroes, se me hace interesante verlo aplicado en el personaje de Wonder Woman, pero me hubiera gustado que lo explorarán a mayor profundidad como se ha hecho antes. 

La historia también se contradicen a medida que avanza la película. Mientras si tiene ciertos momentos individuales que me gustaron, en su totalidad si es predecible. Sobre todo porque a pesar de que las últimas películas del DCEU (el DC Extended Universe) están siguiendo la decisión de querer contar historias independientes en vez de conectarlas bajo una misma continuidad, si sabemos cómo va a terminar todo y esos elementos clichés tampoco ayudan. 

Al final de todo eso, si creo que es una película que podría volver a ver en el futuro. En ciertas cosas si supero a la primera, pero en otras no. Yo diría que se encuentran casi al mismo nivel, la primera siendo mejor vamos a decir por unos cuantos puntos.

Puntaje: 8.3/10